14 jun. 2010

Unas notas de color

Después de dos post destilando pesimismo prefiero cambiar de registro y de paso de estado de ánimo y ofreceros un pequeño milagro. La historia es la siguiente: una buena amiga que conocí en mi último trabajo, como muestra de su aprecio, me regalo una cajita en la que venían dos pequeños bulbos dentro de una macetica pequeñita. En la cajita ponía las instrucciones para sembrar los bulbos y cuidarlos hasta que rompieran. La verdad es que me hacía mucha ilusión el regalo así que aprovechando una maceta que tenía sin nada sembrado (en ella intenté sembrar perejil, pero nada, no quiso alegrarme el día) enterré los bulbos sin la macetica, acompañados de un pequeño disco de tierra que también venía dentro y los regué con todo el amor del mundo. Pasaron unos cuantos días y ya empezaba a pensar que como el perejil, los bulbos tampoco saldrían a la luz. Pero hete aquí que me olvidé por completo del asunto y un día entrando en casa le eché una ojeada rápida a la maceta (no está sola la pobrecita, la rodean unas cuantas más) y cuál fue mi sorpresa al ver dos espigados y escuálidos tallos que acababan en una explosión de color verde en forma de cruz. Dos preciosos tréboles de cuatro hojas se habían liberado por fin de la tierra:





Tréboles de la suerte como suele decirse. Me encanta su simbolismo mágico así que estoy feliz de que hayan salido. Soy una "madre" orgullosa je je. Sin duda alguna es un bonito regalo lleno de buenos deseos, por cierto las cajitas las podéis encontrar en Natura.

La caja es idéntica pero el color de la mía era blanco con las letras en verde.

2 comentarios:

  1. Muy guapos los tréboles. Felicidades mami!!.
    Lo único que tengo, son cactus (es lo único que me vive ... XD, sí lo admito, soy un desastre).

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  2. wow esta vez te has superado con el blog, esta precioso!!!!!

    Yo quiero un trebol de la suerte! jeje

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