23 mar. 2010

Juego literario


Happy Eyes nos propone en su blog un juego muy interesante, escribir un pequeño texto sobre los caballos del Carrusel. Y como hacía mucho que no escribía y me parecía interesante he aceptado el reto y he escrito esta pequeña historia. Tiene tintes tristes, pero algún toque de esperanza. Espero que os guste.

"Me paso la vida girando, alimentándome de las risas y la alegría de los niños y porqué no, a veces de los adultos que se dejan llevar por ese geniecillo infantil que aún habita en ellos. Mi lugar está ahora aquí, iluminado por luces de colores y una música que se va adaptando a los nuevos tiempos. Pero yo no fui siempre así, mi forma no ha sido siempre la de un caballo negro con las patas al vuelo simulando un galopar libre, mi transformación vino después, yo vivía en las profundidades de un tupido bosque de Europa, allí dónde el sol casi no penetraba porque estaba tapado por las frondosos brazos de mis hermanos. Yo no llegue a ser tan alto como ellos, pero mi piel ya tenía el color de la madurez, y empezaba a tornarse más resistente. Mi vida era apacible y disfrutaba de la libertad que la tierra otorga a sus hijos. Pero como el destino es caprichoso quiso la diosa fortuna que se pasará por allí un extraño grupo de hombres que palpando nuestras cortezas buscaba algo que no llegué a comprender hasta más tarde. Fui uno de los elegidos, aquella gente corto mi unión a la madre tierra, el dolor más fuerte no fue sólo el físico sino sobre todo el espiritual, me arrancaban de los brazos de aquella a la que amaba como madre.

Me llevaron a un viejo taller donde un anciano de manos garabateadas con las líneas del tiempo empezó a trabajar mi cuerpo, a transformarlo, a darle forma, la forma de un caballo de ojos expresivos y crines al viento, la imagen ilusoria de la libertad. Fui llevado junto con otros de mis compañeros transformados también en lo mismo a otro taller y allí como si de joyas de gran tamaño se tratara nos engarzaron en las barras de metal de una enorme caja de música que habría de alegrar los días y las noches de aquél pequeño pueblo.

Claro que añoro mi lugar de nacimiento y el beso de la madre tierra, pero ahora mi vida está aquí y recupero la libertad perdida a través de la imaginación de aquellos niños que subidos sobre mí, sueñan con pradera y llanos desérticos mientras galopan sobre mi lomo.

Fui un árbol pero ahora soy un caballito de carrusel y lo seguiré siendo hasta que la humanidad se canse de nosotros."

3 comentarios:

  1. Sencillamanete maravilloso!! Es muy creativo y trabajado. Me gusta la técnica que has utilizado :)

    Que te parece si lo copias en la entrada de mi blog, en comentarios? Asi todos podran deleitarse con él. Alicia lo escribió alli ;)

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  2. Precioso!!..Bonito juego el de Naia, para dar rienda suelta.
    Muakkksss.

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  3. Mi leidi, mi Dama... (reverencia)
    Siento mucho, muchísimo haber tardado en deleitarme con, este, su blog.
    No imagino el motivo de no recibir sus actualizaciones, deberé entrar más a menudo, sin necesidad de avisos.
    En cuanto a su entrada...
    Agridulce, pero acojonante... digo, maravilloso!!!
    Soy un gran receptor imaginativo, disfruto perdiéndome en sueños, entre las líneas, y su tristeza me ha inundado, para resucitar admirando el lado positivo, el altruismo de dar felicidad.
    Me alegro de haber saciado mi curiosidad por saber si publicabais.
    Buenas noches y dulces sueños, mi leidi.
    (reverencia...)
    Abrazos...

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