6 jul. 2009

No he podido resistirme a poner este artículo publicado en el Librepensador, un diario online.

La verdad es que no tiene desperdicio y lo quiero compartir con vosotros:


"QUE SE JODAN

El mero hecho de que una parte significativa de los medios escritos que reciban este artículo decidan no publicarlo por el rudo título que lo encabeza es ya una muestra diáfana de que, o bien hemos perdido definitivamente la razón –en el más que improbable caso de que alguna vez la tuviéramos, pues hay vacas sagradas que cobran una pasta por taco escrito, ustedes lo saben tan bien como yo–, o de que hemos tocado techo, y esto último constituye en sí mismo un signo de esperanza. Pero a lo que vamos.

Quiero hacerles partícipes esta vez de la indignación que me corroe desde que hace unos días comprobé el pábulo que cierta televisión pública española daba a una de esas fiestas patrias en las que un animal tiene el dudoso honor de convertirse en protagonista sin que nadie le haya consultado. No me pregunten dónde era ni qué santo celebraban. Ni lo sé ni me importa. Hablo de uno de esos programas idiotas e idiotizantes, todo en uno, donde lo mismo te orientan sobre cómo hacer unas patatas bravas que te informan sobre violaciones múltiples (también todo en uno, parece que la fórmula funciona). La presentadora, maquillada hasta las cachas y con sonrisa superglú, animaba histérica a los telespectadores para que participasen en la fiesta, a pesar de lo arriesgado de la empresa, ojo, porque hay que ser muy, pero que muy aguerrido para ponerse delante de un morlaco de quinientos kilos psicológicamente derrotado, jadeante y ensogado de la testuz, un animal que no entiende nada de lo que sucede y que no alcanza a ver qué es lo que ha hecho mal para merecer tal castigo, tranquilo como él estaba hasta hace tres días en el campo, con sus compañeros. Solo un héroe es capaz de tal hazaña: acosar en masa a un reo condenado a muerte. Veintiún heridos, uno de ellos grave. Es lo que subrayaba la presentadora, sin que en la cifra incluyera por supuesto al pobre animal, ése no cuenta en el cómputo. Ignoro si es a eso a lo que se refieren con el tan traído y llevado “rigor informativo”.

Que se jodan. Con esta lapidaria expresión resumía su ánimo una amiga a la que le hacía partícipe de mi congoja. Que se jodan los veintiuno –incluido el grave– y cuantos con su pasividad permiten estos actos de terrorismo lúdico, sean concejales, fachas de bigotito o progres de vitrina, porque mi amiga hace ya mucho tiempo que no distingue unos de otros. Ella es una vieja militante por los derechos de los animales. Digo vieja en tanto que lleva media vida dejándosela por ellos, los más indefensos entre los indefensos, las víctimas con mayúsculas de este santo país. (Si usted cree que le ha tocado el peor boleto por ser mujer o cargo público amenazado, consuélese pensando en que al menos no es toro, o gallina, o galgo, o burro, o cerdo).

“Y que quede claro que aquí al toro no se le maltrata”, manifestaba ufana en rueda de prensa improvisada una doña que pasaba por allí y decidió erigirse en portavoz oficial del populacho. “Aquí, de maltrato, nada”. Usted es boba, señora, déjeme que se lo diga. Usted tiene que ser rematadamente tonta si llega a la conclusión de que un animal pacífico por naturaleza, sacado de su entorno, llevado ante la masa vociferante, amarrado por los cuernos –su defensa natural–, acosado hasta la extenuación y ejecutado finalmente a tiros, no supone un claro caso de maltrato. Usted ha de ser por fuerza imbécil si tras este cúmulo de hechos incontestables decide solita que no, por favor, qué cosas tiene la gente, que al toro no se le maltrata. ¿Qué nos está pasando? ¿Qué demonios nos está sucediendo a los humanos? Los mozos de las peñas, el alcalde, el comandante en jefe de la Guardia Civil y hasta la mujer mencionada, pobrecita mía, podrían al menos defender el linchamiento recurriendo a la tradición, al arte, a la cultura, todos unos clásicos de la estulticia intelectual en la que parecemos estar sumidos. Incluso podrían rescatar para la ocasión el impagable “más sufro yo cuando voy a trabajar”. Incluso ése valdría, abandonados al desvarío mental. Pero afirmar que no se le maltrata nos retrotrae al punto más nebuloso de nuestra historia evolutiva. ¿Por qué hay que pagarle a los agresores heridos un solo punto de sutura? ¿Por qué administrar a esa gente un solo centímetro cúbico de sangre ajena para compensar la pérdida de la propia? ¿Es que acaso se preocupan ellos por la que empapa el cuerpo de sus víctimas? Preguntas de este pelaje me regalaba mi amiga animalista cuando le contaba lo ocurrido, y créanme si les digo que no tengo claro si acabé por apoyarla en cuanto al contenido de su monólogo, mas sí en la esencia de su mensaje, que no era sino desesperanza. Que se jodan. Una vieja y correosa activista que en su día escribió cientos de meticulosos artículos tratando de diseccionar cada una de las razones aducidas por los contrarios para refutarlas, que arrebató perros a sus dueños legales para buscarles una vida mejor, que pasó sus horas en el calabozo por manifestarse ante una plaza redonda, ha acabado derrotada, igual que el toro ensogado que vi en la pantalla de la televisión, para terminar rubricando con un sonoro que se jodan, que a un servidor le sonó a epitafio ideológico.

Me ha cogido el arrebato. A cierta edad hay cosas que no se pueden evitar, supongo. En estos momentos sigo siendo incapaz de arrepentirme de nada de lo que acabo de escribir. Es lo que tiene la indignación. Pero, ¿saben ustedes lo malo, lo peor de todo esto? Lo malo es que se me acabará pasando. Eso es lo peor.

Kepa Tamames"

http://www.ellibrepensador.com/2009/07/04/que-se-jodan/comment-page-1/


6 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, gracias por compartirlo Lady!!

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  2. Mi leidi, siempre a sus pies...
    Hace años(15 o incluso más), mis madrugones para ver a esos pobres, solo tenían un motivo, mientras rezaba, el de ver a cuantos humanos, porque no merecen llamarse animales ni salvajes, podían alcanzar. Y cuando sueltan la noticia de un torero pillado, siempre sonrío y aveces digo,"y porque no le dan una espada, que si no te ibas a enterar..."

    Son cosas que me hacen agradecer mi parte antisocial y antihumana. Si no cambiásemos las tradiciones, ¿donde estaríamos ahora? persiguiendo a el que afirme que la tierra es plana, que el hombre "evolucionó" (si fuera cierto...) de un animal, pagar el diezmo, tributos a nuestro rey (por si faltaba) y millones de cosas fuera de el siglo XXI que dicen que vivimos....

    No, queridísima mi leidi, por suerte, las matemáticas las controla la iglesia, nos engañan al decir eso, realmente estamos en el siglo XVI, que suerte la nuestra...


    abrazos

    P.D.: Perdoneme mi leidi si me he excedido. A ciertas cosas que me son difíciles de entender...

    muchos abrazos....

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  3. que le parece las noticias de hoy, mi leidi.

    han deducido que es peligroso correr delante de un animal nervioso e instigado.

    lo siento mucho por su familia, pero ¿que necesidad tiene la gente de hacer eso?

    abrazos

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  4. Gracias por kolgar este texto... Me parece de obligada lektura...

    Ni arte ni kultura !
    tortura!

    El ke por su mal se muere ke nadie le llore.... Decía mi abuelita.....

    besos

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  5. Esto demuestra una vez más que el animal por humanizar es el ser humano y no otro. Puede que los animales ataquen por territorio, por harén, por sobrevivencia, etc, pero el ser humano lo hace por el simple hecho de ¿divertirse?.
    No estamos hablando de sobrevivencia por hambre, por enfermedad o por necesidad si me apuráis, es para regodearse en matar simple y llanamente y como es un animal y la Iglesia no dice nada por ejemplo, pues será que está permitido y lo llamamos cultura para que prosigan nuestras familias, vecinas y demás prole. Olé y olé!!.
    Y encima cosas como estas seguro que tienen financiación europea ... todo sea por la cultura. Disparates como estos pueden ser posibles ... por desgracia. Nada, nada todo lo que dé dinero, es bueno y todo lo que demuestre desinterés y humildad es una hecatombe.
    En fin Vane, ya ves que es una opinión en la que me he ido por las ramas :P.

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