27 feb. 2009

El poder igualatorio de la Muerte


Ayer mientras estaba en la cama, me desperté con dolor de estómago y ya no pude conciliar el sueño así que me levanté a hacerme una manzanilla o alguna cosa que me calmara, me senté como una sonámbula en el sofá y de repente mi mente empezó a dibujar una palabra que por supuesto es la protagonista de este post: la muerte, bueno más concretamente una faceta de ella, su poder igualatorio. Que curiosa es la noche que produce pensamientos a la vez profundos pero subrealistas. No hay tema que haya fascinado más a lo largo de los siglos, muy popular en la literatura y el arte en general: "El poder igualatorio de la muerte", temática que refleja el terror que se tenía ante una muerte que en aquellos tiempos era un huésped de frecuente visita, pues raro era no ver morir a alguien por una plaga de peste, un proceso inquisitorial, por parto o cualquier otro achaque que hoy día quizás no tendría importancia. En nuestra literatura es Jorge Manrique quién en sus "coplas a la muerte de mi padre" refleja ese sentido de la igualdad que tiene la muerte. Da igual que seas arzobispo, papa, rey o noble señor la guadaña recoge su cosecha por igual este sembrada de oro o de paja. La pintura es también un medio interesante dónde se plasma con frecuencia esta temática. Sólo hay que ver el magnífico cuadro de" In icto oculi" que forma parte de las Postrimerías de Valdés Leal o "el triunfo de la muerte" de Brueghel el viejo.




Por que al fin y al cabo el temor a lo desconocido es algo natural a la naturaleza humana ya desde tiempos inmemoriales o desde nuestra época plagada de avances. Quizás hoy en día es más remarcable aún ese tema viendo el bombardeo continuo que se nos hace en los medios de una juventud y belleza eternas y de una salud que nos alarga la vida pero que al fin y al cabo no sirven para esquivar a las parcas, entendidas como destino ineludible. Es algo que está ahí y que nos recuerda lo fugaz de la vida; y todo esto sólo por una noche de insomnio...

6 comentarios:

  1. Sin duda, la muerte nos coge a todos por igual independientemente de nuestra condición social. Me gustó mucho las referencias que hizo a las coplas de Manrigue y a los cuadros de Valdés Leal. Sin duda, son un fiel reflejo de la muerte, que parece una palabra o un tema tabú en nuestros días

    Besos

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  2. Kerida Vanesa...
    Hasta ke se nos iguale en la muerte, no podremos ser iguales en vida...
    Es un tema en el ke pienso mucho y me hace muy mala sangre... ¿Porke se dedikan horas de televisión a un muerto en especial y no a todos? ¿Vale más la vida de un asesinado por unos y menos la de un muerto por akcidente de tráfiko? ¿Vale más la muerte de un polítiko, aktor, futbolista o kantante... ke la de un niño en Áfrika, un inmigrante muerto en patera o un personage anónimo?...

    Joder me has tokado la fibra....

    Por cierto ke tu post y el mio tienen bastante ke ver aunke a simple vista no lo parezka...

    besos vivientes....

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  3. jijijiji ese es un gran cunsuelo que en, esa mi noche, me das una vez más, jijijii

    no es tema de risa, pero tampoco lo quiero evitar, los ricos piensan que no llega, y no viven la vida, es una cosa que agradezco (un poco) en la mía, soy como los mayas, venero al sol cada mañana, incluso nublada, me despido de el en la maga penumbra, y agradezco su luz a la luna, y el mar de estrellas.
    Disfruto la fortuna de ver caer una hoja frente a mi de forma natural, admiro a un perro por su conformismo y a los amos entelevisados, no sufren el mundo, pero notar el sufrimiento me recuerda estar vivo.
    La muerte, es para mi, un transito, necesario, y ahora que se que menos gente me llorará, no la temo. Creo que he sentido la vida, más que cien obejas del rebaño, creo que la he disfrutado más que mil en estos últimos 3 meses, creo que me he apasionado de ella más que los millones arrastrados por la corriente. No temo a la muerte, yo ya he vivido.

    abracitos

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  4. Estoy de acuerdo con Kayako y Zenit :) Yo quiero ver esa foto del disfraz jejeee!

    Besitos

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  5. Pienso mucho en la muerte, no porque la tema, la he podido rozar en una ocasión y creo que es algo dulce y liberatorio, cuando la vida es amarga. Pero ahora deseo que se aleje de mi, veo mi nueva vida dulce y mágica ..y no deseo abandonarla.
    Afortunadamente es igualatoria, (que sería de los que no tenemos riquezas, si no?). Si todos reflexionasemos sobre eso, nos dedicariamos en la vida a derramar felicidad y a ser mejores personas.
    Besitos V.

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  6. Si, la muerte es igualatorio...pero...el que se muere ya no se va a enterar....jejeje, y solo le queda lo que disfrutó en la vida.....asi que, pa morirse, mejor millonario jejejeje.

    Te añado a mi blog, pero no el de las nieblas, sino al exilio, que es dónde mejor veo las actualizaciones (me paso más por él).

    besos

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