UNA ESCAPADITA DE DOMINGO
Ayer estuve en un lugar mágico que además está más o menos cerquita de Zaragoza y al que yo aún no había ido. Ese lugar es el Monasterio de Piedra. El conjunto monumental me gustó por lo que tiene de artístico y por mi relación estrecha con el arte. Pero si he de destacar algo es sobre todo la zona del parque, cuyas cascadas y rocas trabajadas por el agua me dejaron enamorada del paraje. Lástima que la magia se pierda un poco por el hecho de ser un negocio al que acceden miles de turistas pero es lo que hay, es lo malo de tener una vena misántropa, que te sobra la humanidad. Bueno a lo que iba las cascadas y los saltos de agua me enamoraron, su sonido y aspecto evocaban épocas pasadas y en los rincones cubiertos de verdes líquenes y musgo buscaba la impronta de algún mágico ser de cuento. Sin duda merece la pena contemplar el paisaje, cerrar los ojos y escuchar el canto del agua. Sólo hay una cosa que no me gustó del parque y como siempre tiene que ver con ese fuerte sentimiento de em...